Sunday, September 13, 2026
China - police repression against maoist demostration in Shaoshan - 9th september
Source: El País
On September 9, the 50th anniversary of the death of Chairman Mao was commemorated by many throughout the world. One such celebration took place in Shaoshan – the birthplace of Chairman Mao – where youth were seen upholding his legacy, holding up a flag reading “Chairman Mao’s later years are the most brilliant and correct new chapter of Marxism-Leninism,” and shouting slogans such as “Long live the working class, carry on Chairman Mao’s legacy, and see the revolution through to the end!”
Videos have surfaced of the social-imperialist State of China and its repressive forces attacking youth during this commemoration, targeting the previously mentioned flag, as reported by the X account of China Maoist Union
Saturday, September 12, 2026
50° aniversario del fallecimiento de MaoTzetung -
9 de setiembre de 1976-2026
Conmemoramos hoy el 50° aniversario del fallecimiento del camarada Mao Tzetung, considerado en su momento y con justicia por quienes tenemos como base ideológica el marxismo-leninismo-maoísmo, el más grande marxista de nuestro tiempo, dados los enormes e imprescindibles aportes que realizó a la teoría revolucionaria del proletariado a partir de la larga lucha revolucionaria del pueblo chino dirigido por su partido, el PCCH.
Lo hacemos para profundizar en el conocimiento de su obra y extraer todo lo que hay de general y es posible de integrar a la teoría, a la estrategia y tácticas de nuestra propia revolución, en un país oprimido por el imperialismo y de un desarrollo capitalista deformado por la dependencia, como es el Uruguay.
En una situación internacional donde se vienen profundizando todas las contradicciones del sistema imperialista-capitalista, donde arrecian las guerras imperialistas y crece el fascismo a nivel internacional, pero también crecen las luchas de la clase obrera internacional y de los pueblos oprimidos del mundo, por diferentes medios, de acuerdo a las condiciones de cada país.
Nuestro partido es parte de una corriente internacional que se desarrolló en la década de los 60´, escindiéndose de los Partidos Comunistas luego del surgimiento del Revisionismo Moderno y su ascenso al poder en el PCUS, con Jrushev a la cabeza, y la aprobación de las tesis del 20° Congreso, de 1956, acerca del Estado de todo el Pueblo, renegando de la Dictadura del Proletariado, del Partido de Todo el Pueblo, en lugar del Partido de la Clase Obrera, de la Coexistencia Pacífica con el Imperialismo como línea política general, no solo diplomática. Sembrando ilusiones en lo que se podría lograr con la Emulación Pacífica entre los dos sistemas, y en la línea de la Transición Pacífica al socialismo a través del parlamento.
Cuando los países imperialistas en la década de los 50´ iban recuperándose de las consecuencias de la 2ª Guerra Mundial, se consolidaban los EE.UU como principal potencia imperialista, se imponía a nuestros países un gran ajuste contra las conquistas obreras y populares, era necesario enfrentarlo con una lucha obrera y popular firme y decidida.
Pero en el PCU, un partido con un peso muy importante en el movimiento obrero y popular se había producido un golpe revisionista en 1955, “una profunda revisión ideológica” según el propio Rodney Arismendi que lo encabezó, y ya entre el 16° y el 17° Congreso se habían adoptado todas las tesis del 20° Congreso del PCUS.
A partir de allí el revisionismo convierte al partido revolucionario del proletariado uruguayo en un partido reformista-electorero y subordinado a la estrategia internacional de la URSS socialimperialista. Un partido que echa para atrás las luchas obreras y populares, que las maniata y desvía, hasta el día de hoy, con el estrecho horizonte electoral, de las bancas y los cargos burocráticos a nivel sindical y estatal. La experiencia de los 4 gobiernos del Frente Amplio lo confirma plenamente.
Con el ejemplo de la Revolución Cubana triunfante, en 1959, con Fidel Castro, el Che Guevara y Camilo Cienfuegos al frente, con el ejemplo de las grandes movilizaciones de masas en China movilizadas audazmente, avanzando en la construcción del socialismo y practicado una línea internacional de franco enfrentamiento al imperialismo y de solidaridad internacional, y con las necesidades de enfrentar la embestida reaccionaria en lo interno del país, se dan las condiciones para el surgimiento de una gran corriente revolucionaria en nuestro país y en general en el continente.
Esa gran corriente que gana a importantes sectores de la juventud y del movimiento obrero produce escisiones en los partidos reformistas de la época, que dan nacimiento a una decena de organizaciones revolucionarias, entre ellas el Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, fundado en 1963, a partir de una importante escisión del PCU y que critica al reformismo y que toma los aportes de Mao y apoya la firme posición del PCCH en la Polémica en el Movimiento Comunista Internacional.
En el folleto “Vida Partidaria del 30 de mayo de 1975, el camarada, detenido desaparecido unos meses después, Nebio Melo Cuesta, integrante de la Mesa del Comité Central, identificó tres períodos en la fundación del PCR.
“El Primer Periodo abarca desde el año 1963 hasta principios de 1968. En él se echan las bases fundamentales sobre las cuales hoy continúa la construcción de nuestro Partido: defensa del marxismo-leninismo, rompimiento con el revisionismo, reconocimiento del papel de vanguardia del proletariado y de la importancia de los trabajadores del campo, propaganda acerca de la necesidad de la lucha armada para tomar el poder, diferenciación con el foquismo, lucha contra el infantilismo de izquierda, defensa de China y Albania en su lucha contra el imperialismo y el revisionismo y por llevar adelante la revolución, y la defensa de la lucha de los pueblos del mundo contra el imperialismo (en especial la lucha del pueblo vietnamita y del pueblo cubano).”…
“El Segundo Período es el “Período del conocimiento y propaganda del marxismo-leninismo-pensamiento Mao TseTung (1968-1971). Es a partir de la Revolución Cultural en China que nuestro Partido comienza a estudiar las obras del camarada Mao Tsé-Tung en forma organizada. La formación de los grupos de estudio y propaganda pasó a ser uno de los ejes de nuestra actividad.
En lo que tiene que ver con las bases ideológicas del Partido no son posibles las vacilaciones. ¿Qué posición se adopta ante el Pensamiento Mao Tse-Tung? He aquí una clara línea divisoria que distingue a los verdaderos marxistas-leninistas, de los revisionistas y de otras corrientes.
El Tercer Período es en el que comienza a aplicarse el marxismo-leninismo-Pensamiento de Mao TseTung a la realidad de nuestro país, a la relación del Partido con las masas y a la historia del Partido”.
En la Conferencia Constitutiva del PCR, de setiembre a diciembre de 1972, ya con dos mártires, Santiago Rodríguez y Joaquín Klüver, se reafirma la base ideológica y se realiza una autocrítica por el dogmatismo y el sectarismo que habían caracterizado el trabajo partidario en el período anterior y que impedía el desarrollo a pesar de las condiciones tan favorables dadas por el gran ascenso de la lucha de las masas obreras, estudiantiles y populares.
Esta autocrítica permitió desarrollar el trabajo teórico sobre la revolución en nuestro país, tomar firmemente los aportes de Mao, pero también tener en cuenta las diferentes condiciones en que se desenvolvía, tratar con un estilo correcto las diferencias con el MLN-Tupamaros, movimiento revolucionario al que se pasó a considerar como aliado principal y corregir también la política sectaria que se había tenido hacia el Frente Amplio.
Se resolvió apoyarlo, a pesar de que estaba hegemonizado por el reformismo, por la gran base popular que había nucleado y por la existencia de la Corriente, un importante agrupamiento conformado en su seno por sectores antiimperialistas radicales con los que nos veníamos aliando ya desde hacía años en la lucha política, sindical y social.
El partido plantea la línea del Frente Antifascista para enfrentar el golpe militar que se preparaba, y al poco tiempo se da el inicio del mismo en febrero de 1973, y luego la gran represión a nuestro partido de mayo, con la prisión y el exilio de gran parte de la dirección y del frente sindical. Luego el golpe militar en sí, del 27 de junio y la heroica Huelga General de 15 días.
En plena represión por las dictaduras tanto en Uruguay como en Argentina, el partido edita, en setiembre de 1976, la revista Justicia N° 4, con motivo del fallecimiento de Mao, donde se lo reivindica plenamente. En el partido ya se conocía quien era y el peligro que representaba Teng Siaoping por su línea revisionista, la que había sido fuertemente criticada y derrotada por la Revolución Cultural.
La dictadura militar fascista, 1973-85, nos llevó a los mejores camaradas, Nebio Melo, Winston Mazzuchi y Carlos Cabezudo, integrantes de esa mesa heroica y firme del CC entre ellos. Habían estado en China y defendido siempre esa experiencia revolucionaria gigantesca y la base ideológica marxista-leninista-pensamiento de Mao, luego maoísta, del partido.
12 años de dictadura y terrorismo de estado, 16 mártires heroicos, más de un centenar de presos políticos y otro tanto de exiliados, China cambiando de color y nuestro partido enfrentó el liquidacionismo y persistió.
A la salida de la dictadura en 1985 se nuclea y funciona regularmente el llamado Colectivo y a fines de 1988 se hace el Congreso de Reconstrucción Partidaria, el llamado “Congresito”, reafirmando la base ideológica marxista-leninista-maoísta, manifestando ser continuadores de la historia de lucha de nuestro partido, comprometidos a persistir en línea surgida en la Conferencia Constitutiva de 1972.
En 1987 restablecimos las relaciones con el PCR de la Argentina, un partido marxista-leninista –maoísta que es un gran referente de nuestra corriente a nivel internacional y que nos ayudó, y sigue haciéndolo, con su ejemplo y con sus importantes trabajos teóricos. A partir de allí se establecieron relaciones también con decenas de partidos a nivel internacional que reconocen los importantes aportes de Mao en diferente grado y que persisten en la lucha revolucionaria en estas tan difíciles condiciones.
La Masacre de Tien An Men del 3/6/1989
Luego del Congreso, se concretó la fundación del MPP en marzo de 1989, salió el primer número del mensuario “al pueblo-La Verdad”, en abril, cuando se lanzaba la campaña del Referéndum por el Voto Verde, por Verdad y Justicia.
Mientras se preparaba el tercer número del periódico, el 3 de junio sucedió en China la Masacre de Tien An Men, cruenta represión a una gigantesca movilización popular de protesta iniciada en abril.
Ante esta situación se reúne el plenario del partido y por unanimidad se toma una posición firme y clara en contra de esa bárbara represión, y se decide sacar una declaración denunciando al revisionismo que había ganado la dirección del PCCH luego del fallecimiento de Mao, como responsable de esos hechos.
Luego cuando el periódico ya estaba casi listo para su impresión y con la declaración aprobada, surge un intento de incluir varias páginas justificando dicha represión como que fuera en “defensa del socialismo”, lo que fue rechazado rotundamente. Esto desencadenó una grave situación interna ya que Julio Arizaga, fundador y dirigente del partido, que incluso había redactado gran parte de dicha declaración, termina fuera del mismo.
Extractamos algunos de los 14 puntos de dicha declaración, del 8 de junio de 1989:
4) Que la Revolución Cultural Proletaria transcurrida entre los años 1966-1976 fue la más grandiosa Revolución política en los marcos del Socialismo, de las masas obreras y campesinas, en su lucha por erradicar la línea de involución hacia el capitalismo que se da, en determinado momento, en todo país que acomete la Construcción del Socialismo y que es necesario barrer del seno del Partido, del Estado y de todos los ámbitos de la sociedad.
5) Que esa línea de involución al capitalismo, expresada teóricamente por el Revisionismo del Marxismo-Leninismo, comenzó a imponerse en el XX Congreso del PCUS de 1956 y se extendió por casi todo el Campo Socialista y a la mayoría de los partidos Comunistas del mundo capitalista, entre ellos el PC uruguayo. Contra esta posición el PCCH y Mao se levantaron como un solo hombre.
6) Que desde la fundación de la República Popular China en 1949 y a lo largo de su historia siempre estuvo presente, aunque en minoría, esta línea de regresión al Capitalismo, pero fue luego de la muerte de Mao, Chou En Lai y Chu Te en 1976 que logró predominar en la dirección del PCCH.
Esto trajo una involución en todos los aspectos de la Sociedad socialista, disminuyó el nivel de vida del Pueblo, recortó la Democracia Proletaria en el Partido, el Estado y la Dirección de las Empresas. Alentó la formación de capas burguesas mediante la privatización de ramas de producción urbana y rural, la corrupción desenfrenada, etc.
7) Que esta situación creada desde 1978 es la causa del levantamiento del Pueblo Chino en estos momentos y que para ello recoge las tradiciones de participación popular desarrolladas en la Revolución Cultural Proletaria.
8) Condenamos la actual represión y que la lucha quede limitada a la cúpula del Partido. Condenamos la escalada represiva dentro del Partido. Condenamos la actual represión armada contra las masas.
12) Reivindicamos la justeza y la vigencia del Maoísmo como desarrollo del Marxismo-Leninismo y como la mejor arma para preparar la conquista del Poder por el Pueblo y para la construcción de una auténtica Sociedad Socialista, libre de revisionistas, explotadores y opresores que impulsan la regresión al Capitalismo.
Al año siguiente editamos una revista “¿Qué fue la Revolución Cultural Proletaria China?”, del camarada Otto Vargas, secretario general del PCR de Argentina, publicada varios años antes y también el libro “Historia del Partido Comunista del Uruguay, hasta 1951”, que fuera publicado por el camarada Eugenio Gómez en 1961.
El maoísmo desarrollo del marxismo
Consideramos que los aportes de Mao son de una importancia y de tal magnitud que los convierten en una nueva etapa del Marxismo.
El marxismo-leninismo es una teoría y concepción de mundo viva, que tiene que responder a los cambios que se suscitan en la lucha de clases a nivel internacional y creemos que los grandes cambios que se dieron en todo el período que abarca la vida y la acción revolucionaria de Mao al frente del PCCH, generaron las condiciones para el desarrollo de sus aportes teóricos que son enormes e imprescindibles para llevar adelante con éxito la revolución proletaria a nivel internacional.
Ellos son, en primer lugar el desarrollo de la teoría de la revolución proletaria en los países oprimidos por el imperialismo, en particular para los países coloniales, semicoloniales y semifeudales. Esto se desarrolla a partir de la Revolución China, con sus dos etapas, bajo la dirección del proletariado y su partido, la de Nueva Democracia y su marcha ininterrumpida al Socialismo.
La Nueva Democracia
Extractamos de su trabajo “La Revolución China, parte de la revolución mundial” (Tomo II o.e):
“ En su primera etapa o primer paso, tal revolución de un país colonial o semicolonial, aunque por su carácter social sigue siendo fundamentalmente democrático-burguesa y sus reivindicaciones tienden objetivamente a desbrozar el camino al desarrollo del capitalismo, ya no es una revolución de viejo tipo, dirigida por la burguesía y destinada a establecer una sociedad capitalista y un Estado de dictadura burguesa, sino una revolución de nuevo tipo, dirigida por el proletariado y destinada a establecer, en esa primera etapa, una sociedad de nueva democracia y un Estado de dictadura conjunta de todas las clases revolucionarias. Por consiguiente, esta revolución abre precisamente un camino aún más amplio al desarrollo del socialismo”
“La república de este tipo que se establezca en China debe ser de nueva democracia no sólo en su política, sino también en su economía. Los grandes bancos y las grandes empresas industriales y comerciales deben ser propiedad estatal en esta república.”
"Todas las empresas, pertenecientes a chinos o extranjeros, que fueren de carácter monopolista o demasiado grandes para la administración privada, tales como bancos, ferrocarriles y líneas aéreas, serán administradas por el Estado, con el fin de que el capital privado no pueda dominar la vida material del pueblo; éste es el sentido fundamental de la limitación del capital."
“En esta república, dirigida por el proletariado, el sector estatal de la economía será de carácter socialista y constituirá la fuerza dirigente en toda la economía nacional; no obstante, la república no confiscará el resto de la propiedad privada capitalista, ni prohibirá el desarrollo de aquella producción capitalista que "no pueda dominar la vida material del pueblo", ya que la economía china está todavía muy atrasada.
“La república adoptará ciertas medidas necesarias para confiscar las tierras de los terratenientes y distribuirlas entre los campesinos que no tienen tierra o tienen poca, haciendo realidad la consigna del Dr. Sun Yat-sen de "La tierra para el que la trabaja", con el fin de abolir las relaciones feudales en el campo y convertir la tierra en propiedad privada de los campesinos”.
En la Nueva Democracia la clase obrera forja la alianza con el campesinado pobre, la pequeña burguesía urbana, los intelectuales patrióticos y “hasta cierto punto y por cierto período” con la burguesía nacional o media. Mao diferencia a la burguesía nacional de la gran burguesía compradora aliada al imperialismo y a los grandes terratenientes, dado que es oprimida por el imperialismo pero a la vez explota a los trabajadores y es oscilante.
Creemos que esta estrategia se aplica de alguna forma no solo a los países oprimidos que tienen condiciones socio-económicas más parecidas a las que tenía China sino también a las revoluciones en los países oprimidos de nuestro continente, como el nuestro, siempre y cuando la integremos junto a la teoría general, teniendo muy en cuenta las diferentes condiciones en cada país.
Es claro que Uruguay, y en general los países del continente hoy tienen un desarrollo capitalista, aunque deformado por la dependencia del imperialismo, mayor relativamente al que tenía China hasta el triunfo de la revolución. Las condiciones sociales y geográficas son diferentes también en muchos aspectos. Pero si se tiene en común que los enemigos son el imperialismo, la burguesía intermediaria y los grandes terratenientes.
Por lo tanto consideramos que inevitablemente la revolución proletaria avanzará por etapas y en forma ininterrumpida en nuestros países, y con la alianza de la clase obrera con el campesinado pobre, la pequeño burguesía urbana y los intelectuales patrióticos, teniendo una política diferenciada hacia la burguesía nacional, que posibilite incluso la alianza con un sector bajo de ella, con el criterio de “hasta cierto punto y por cierto período” o su neutralización, en la primera etapa. Esto está planteado claramente en el programa antioligárquico y antiimperialista de la Unidad Popular, que integramos hace 20 años.
El Camino Revolucionario
Un gigantesco aporte a la teoría militar de la revolución en los países oprimidos fue el desarrollo de un camino revolucionario distinto en China al de la Revolución Rusa. Dado que en China la inmensa mayoría de la población era campesina, que el proletariado industrial era muy combativo pero no pasaba de 3 millones, el campesinado fue la fuerza motriz principal. El camino revolucionario fue del campo a la ciudad, con la guerra popular y prolongada y el establecimiento de las zonas rojas, donde se llevaba adelante la reforma agraria y se consolidaba la alianza obrero-campesina.
Camino forjado por una gigantesca, muy dura y heroica experiencia de grandes masas en tres guerras civiles revolucionarias y una guerra de liberación nacional contra el Japón, 25 años donde esta teoría se puso a prueba y se enriqueció. Con la heroica Larga Marcha de 12.000 kilómetros bajo el fuego enemigo y atravesando montañas gigantescas y todo tipo de dificultades.
La revoluciones posteriores como las de Cuba, Vietnam, Camboya, Laos, Nicaragua y las revoluciones independentistas en muchos países se desenvolvieron de alguna forma en ese camino, por la lucha de las guerrillas en el campo y coronando con la insurrección en la ciudades.
En nuestro país la clase obrera es la vanguardia y la fuerza motriz revolucionaria principal, es el 70% de la población y está fuertemente concentrada en Montevideo y la zona metropolitana. Por eso y por lo que han demostrado las experiencias de lucha de nuestro pueblo y en particular la Huelga General de 15 días contra el golpe de 1973, consideramos que el camino revolucionario será insurreccional.
Fueron de gran importancia sus aportes a la filosofía marxista
Destacamos en particular su trabajo “Sobre la Contradicción”, con sus diferentes aspectos, la universalidad de la contradicción, la particularidad de la contradicción, la contradicción principal y el aspecto principal de la contradicción. La identidad y la lucha entre los aspectos de la contradicción y el papel del antagonismo en la contradicción
De “Acerca de la Práctica” otro de sus aportes extractamos: “La filosofía marxista -- el materialismo dialéctico -- tiene dos características sobresalientes. Una es su carácter de clase: afirma explícitamente que el materialismo dialéctico sirve al proletariado. La otra es su carácter práctico: subraya la dependencia de la teoría respecto a la práctica, subraya que la práctica es la base de la teoría y que ésta, a su vez, sirve a la práctica.
El que sea verdad o no un conocimiento o teoría no se determina mediante una apreciación subjetiva, sino mediante los resultados objetivos de la práctica social. El criterio de la verdad no puede ser otro que la práctica social. El punto de vista de la práctica es el punto de vista primero y fundamental de la teoría materialista dialéctica del conocimiento.”
Lucha contra el Revisionismo Moderno
Un gran aporte teórico de Mao se desarrolló en la lucha contra el Revisionismo Moderno, surgido en la URSS y otros países del campo socialista a posteriori de la muerte de Stalin. Esto está detallado paso a paso en la Polémica en el Movimiento Comunista Internacional, (cuya transcripción digital fue realizada por un camarada nuestro, lo que consta en el sitio: marxists.org) donde se analiza y critica al Browderismo, al Titoísmo y al revisionismo de Jrushev a partir del 20° Congreso del PCUS de 1956.
Mao plantea que el ascenso del revisionismo al poder en el PCUS significó el ascenso de la burguesía al poder y la restauración del capitalismo en la URSS. Este fue un proceso nuevo y de extrema gravedad y Mao y el PCCH se colocaron a la vanguardia de esa lucha en el Movimiento Comunista Internacional, lo que posibilitó que se tomara conciencia de lo que significaban realmente las nuevas tesis revisionistas, del Estado de Todo el Pueblo, del Partido de Todo el Pueblo, la Coexistencia Pacífica con el imperialismo –capitalista, la Emulación Pacífica y la concepción de Revolución Pacífica por el camino parlamentario. La práctica ha demostrado a donde han llevado estas tesis revisionistas.
En las cartas del PCCH se expone claramente también que en los países capitalistas desarrollados y en aquellos donde haya condiciones democráticas, es necesario desarrollar la lucha sindical y participar de la lucha política y el parlamento para crear conciencia y organización, pero se sustenta firmemente a la vez que por regla general la revolución será armada, dado que las clases dominantes no tolerarán jamás perder el poder y sus privilegios.
La Gran Revolución Cultural Proletaria China
Ante la restauración del capitalismo en la URSS y a que el revisionismo era apoyado por muchos de los cuadros dirigentes del PCCH, Mao desarrolla la teoría de la Continuación de la Revolución bajo las condiciones de la Dictadura del Proletariado y el partido lanza la Gran Revolución Cultural Proletaria, movilizando audazmente a las grandes masas para defender la revolución socialista en marcha, lo que se logró hacer por 10 años, hasta su muerte en 1976. Posteriormente se produjo el ascenso del revisionismo al poder en el partido, y Deng Siaoping fue quien encabezó la restauración capitalista.
A continuación el primero de “los16 puntos, que fueron la línea de la Revolución Cultural, donde se establecieron los objetivos y los blancos, los medios y los métodos, los amigos y los enemigos y la forma de tratar a unos y a otros” (publicado por Bandera Roja, N° 10, agosto de 1966).
1-Nueva etapa de la revolución socialista
“La gran Revolución Cultural proletaria que se desenvuelve actualmente, una gran revolución que llega al alma misma de la gente, representa una nueva etapa, aún más profunda y más amplia, en el desarrollo de la revolución socialista de nuestro país.
En la X Sesión Plenaria del Comité Central elegido en el VIII Congreso del Partido, el camarada Mao Tse-tung dijo: "Para derrocar el Poder político, es siempre necesario ante todo crear la opinión pública y trabajar en el terreno ideológico. Así proceden las clases revolucionarias, y así también lo hacen las clases contrarrevolucionarias". La práctica ha demostrado como totalmente correcta esta tesis del camarada Mao Tse-tung.
Aunque derrocada, la burguesía todavía trata de valerse de las viejas ideas, cultura, hábitos y costumbres de las clases explotadoras para corromper a las masas y conquistar la mente del pueblo en su esfuerzo por restaurar su poder. El proletariado debe hacer exactamente lo contrario: debe propinar golpes despiadados y frontales a todos los desafíos de la burguesía en el dominio ideológico y cambiar la fisonomía espiritual de toda la sociedad utilizando sus propias nuevas ideas, cultura, hábitos y costumbres.
Nuestro objetivo actual es aplastar, mediante la lucha, a los que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista, criticar y repudiar a las “autoridades” reaccionarias burguesas en el campo académico, criticar y repudiar la ideología de la burguesía y demás clases explotadoras, y transformar la educación, la literatura y el arte y los demás dominios de la superestructura que no corresponden a la base económica del socialismo, a fin de facilitar la consolidación y el desarrollo del sistema socialista”.
China hoy
En China se restauró el capitalismo en 1978 y hoy es ya una gran potencia imperialista que disputa la hegemonía mundial con los EE.UU, en un mundo multipolar. Cada día es mayor su exportación de capitales, sus voraces inversiones internacionales para controlar mercados y fuentes de materias primas. Cada día los países oprimidos sufren por la desindustrialización que tiene como una de sus causas principales la invasión a precios de dumping de sus productos industriales.
Es de gran importancia “el color del gato”, en otras palabras, si el desarrollo es socialista y se apoya la revolución proletaria internacional para marchar al comunismo o es capitalista-imperialista y se avanza en la explotación de los trabajadores chinos y de los pueblos oprimidos del mundo.
¡Gloria eterna al camarada Mao Tzetung!
¡Viva la revolución proletaria mundial!
Reject Pax Silica, and promote the national democratic alternative!
NDFP International Office
September 12, 2026
The US-Marcos regime wants Filipinos to believe that Pax Silica will “bring quality jobs to our people, accelerate industrial competitiveness and revitalize the economy” of the country. But the Filipino masses know better. They have heard these promises of “development,” “more jobs” and “modernization” countless times before, only to see the country’s land, labor and resources handed over to US monopoly interests.
Pax Silica is a product of the intensifying competition between the United States and China for control over the technologies, resources and supply chains that underpin artificial intelligence (AI). Over the past several decades, China has bult a dominant position in critical mining extraction and processing, manufacturing and digital infrastructure. Through massive investments in its own industrial capacity, technological research and development, and projects such as the Belt and Road Initiative and the Digital Silk Road, China has secured a major role in the production and refinement of many of the minerals, components and infrastructure necessary for semiconductors and AI development.
The US in turn has responded through trade wars, sanctions, military alliances and investments aimed at rebuilding and securing AI-related supply chains under its existing sphere of influence. Pax Silica is therefore tied not simply to the economic interests of the US, but also to its military objectives including war preparations in Asia Pacific.
This competition is ultimately a struggle over who controls the production chain behind next generation AI technologies. Both imperialist powers are racing to secure sources of minerals, energy, manufacturing capacity, technology and skilled labor – and the Philippines, with its vast mineral resources, energy potential, strategic location in Asia Pacific and its large army of reserve labor is being positioned as one key link in that chain. But for the Filipino people, this means being dragged deeper into the US warmongering orbit while remaining trapped in the same conditions of poverty and landlessness that have long characterized the country’s backward economy.
Indeed, under the current semicolonial and semifeudal order, the Philippines cannot build a self-sufficient and prosperous economy by serving as host to foreign data centers and technology corporations especially while its farmers remain landless, its industries remain backward, and millions of workers are forced to seek jobs abroad due to the absence of any real opportunity at home. Far from being a “solution” to the country’s underdevelopment, Pax Silica is in fact, a symptom of it.
Pax Silica is not designed to build an independent national economy. It is designed to serve the needs of US war preparations against China as well as the needs of US tech monopolies ever-eager to exploit the country’s cheap labor, land and resources. Like the currently widespread export processing zones, labor enclaves, and other foreign-dominated “development” schemes before it, Pax Silica promises jobs and modernization while concentrating wealth in the hands of landlords and big comprador bourgeoisie while leaving the country’s backward economic structure fully intact.
Instead of building the country’s own capacity in engineering, science, technology, manufacturing and agricultural production, successive reactionary governments have pushed young Filipinos toward an economy where their education and skills serve US imperialist interests or where they are forced to leave the country as cheap labor. Filipino youth should not be trained to become a reserve pool of workers for foreign corporations. They should be given the opportunity to use their knowledge and skills to build industries, develop agricultural technology, strengthen public services and advance a genuinely self-reliant Philippine economy.
The rising opposition against Pax Silica therefore demonstrates the urgent necessity of pursuing the national democratic path of development. The Philippines cannot achieve genuine economic development without addressing its unresolved agrarian and industrial problems that have kept the country backward and dependent for generations. These problems are rooted in the domination of US imperialism which continue to preserve a semicolonial and semifeudal economy in the interest of keeping its control over the Philippines’ vast resources and its strategic location in Asia Pacific.
Genuine development begins with comprehensive agrarian reform. Land must be distributed to those who till it. Feudal and semi-feudal exploitation in the countryside must be eradicated in all its forms. Agricultural production must be modernized through sufficient state support, irrigation, research, and rural infrastructure. By raising productivity and ensuring land ownership for the peasantry, agrarian reform lays the foundation for genuine national economic growth. On the basis of a strong agricultural output, light industries must be established that will address the people’s needs.
At the same time, the country must undertake national industrialization. Instead of relying on US imperialism to determine the direction of economic development, the country must build industries capable of producing machinery, steel, chemicals, electronics, communications and transportation equipment, and other strategic goods needed for self-reliant and sustainable growth. Industrialization should be directed toward meeting domestic needs, creating stable employment and living wages for workers, developing scientific and technological capabilities, and breaking dependence on imported manufactured products.
Pursuing the national democratic alternative requires the advance and victory of the people’s democratic revolution. The challenge before the Filipino people is therefore not merely to oppose Pax Silica, but to advance an alternative path to development that is rooted in upholding national sovereignty, economic self-reliance, and the liberation of the oppressed and exploited classes in Philippine society. Only through this path can the country’s vast human and natural resources be utilized for the benefit of the many rather than for the profit of a few.


