¡Proletarios de todos los países, uníos!
La Catastrófica Situación Mundial Demanda la Revolución Proletaria!
¡Unirse Bajo la Bandera Roja del Maoísmo!
Este
Primero de Mayo nos dirigimos al proletariado internacional y a los
pueblos y naciones oprimidas del mundo reafirmando nuestra promesa
solemne del barrer al imperialismo, al revisionismo y a la reacción de
la faz de la Tierra, con revoluciones democráticas, socialistas y
culturales, estableciendo y desarrollando la dictadura del proletariado,
a través de la guerra popular, hasta que toda la humanidad sea liberada
de toda forma de opresión y explotación, hasta que alcanzamos nuestra
irrenunciable meta final: el Comunismo, la sociedad sin clases donde las
necesidades de cada uno serán satisfechas, donde no habrá ricos ni
pobres, ni explotadores ni explotados y
donde todos gozarán de la abundancia. Nosotros lucharemos sin tregua y
desinteresadamente para crear un nuevo mundo, que será total y
absolutamente opuesto y diferente a este infierno que vivimos ahora, una
nueva sociedad sin los asesinos chupa-sangres que son los dueños del
presente.
El orden social imperante, el sistema mundial imperialista que se desarrolla en medio de colusión y pugna, y como parte del mismo, el imperialismo yanqui, enemigo
común de los pueblos de todo el mundo, es caduco y está podrido hasta
el tuétano, se sustenta en las bayonetas sangrientas de ejércitos
mercenarios que serán impotentes ante nosotros, los oprimidos y
explotados, cuando organicemos nuestro poder común bajo la dirección de
las vanguardias proletarias, los Partidos Comunistas, y nos alcemos en
todo el mundo con las armas en la mano destruyendo lo viejo y
construyendo lo nuevo. Cualquier que de un vistazo al mundo de hoy verá
que estamos ante una situación donde la revolución proletaria mundial es
la única salida, el único camino para la humanidad y que el desarrollo
de las condiciones objetivas y subjetivas en el mundo son favorables para
la revolución; en esta situación, nos corresponde abrir trocha con
nuevas guerras populares al nuevo período de revoluciones que ha entrado
el mundo.
Los imperialistas y sus lacayos se aprovechan de la pan-epidemia
El
siniestro manejo de los imperialistas y sus lacayos de la pan-epidemia
demuestra su carácter genocida; con vil cinismo lo usan para alcanzar
sus objetivos económicos, políticos y militares y les da igual los
millones de muertos que son sacrificados para estos fines.
La
crisis económica mundial estaba prevista hace tiempo y ya había
comenzado a manifestarse a finales del año 2019. La aparición del virus
COVID-19 les dio un pretexto ideal para forzar una abrupta recesión y
destruir en gran escala fuerzas productivas y al mismo tiempo, en los
países imperialistas principales, impulsar el capitalismo monopolista de
Estado, tal como en Europa, ya lo hace también el imperialista yanqui
Biden en sus inicios de gobierno se adelantando a ministrar el paquete
de la nutrida cifra de 3,3 billones de dólares, transfiriendo fondos
inmensos a beneficio directo de los grandes monopolios y reestructurando
sus economías, descargando el costo principal sobre las naciones
oprimidas. El resultado: 6000 a 12000 muertos de hambre al día,
directamente causados por la crisis; e incluso, en los países que no se
sitúan entre los más pobres como Argentina, las masas sufren en forma
galopante de hambre y tienen que reclamar ayuda alimentaria para
sobrevivir y hasta en los países imperialistas el hambre se está
incrementando; al menos 495 millones de puestos de trabajo han
“desaparecidos”
en todo el mundo, solamente en las ciudades de la India 100 millones
perdieron la posibilidad de ganar su pan diario y los que son afectados
son principalmente los más pobres y dentro de ellos, sobre todo, los
pertenecientes a las minorías étnicas, las mujeres y los jóvenes. Al
mismo tiempo los dueños del capital financiero hacen ganancias
fabulosas, para ilustrar basta constatar que entre marzo y diciembre
2020, mientras que la gran mayoría se empobreció, los 10 hombres mas
ricos del mundo incrementaron sus fortunas con 540 mil millones de
dólares norteamericanos. Al mismo tiempo, siguiendo la perversa lógica
de la ganancia, en la crisis el capital financiero se mueve hasta los
centros imperialistas, impulsado por los “paquetes de estimulo”,
profundizando aún más la crisis del capitalismo burocrático en los
países oprimidos, que a la vez significa aún más hambre y miseria para
los pueblos.