Respuesta a las preguntas del FFPS
Marco L. Valbuena, Jefe de Información
Partido Comunista de Filipinas
16 de octubre de 2025

FFPS: En su reciente Discurso sobre el Estado de la Nación, el presidente Marcos Jr. declaró muy públicamente que ya “no hay más grupos guerrilleros” en Filipinas. ¿Puede decirnos cuál es realmente la situación sobre el terreno, cuáles son algunos de los retrocesos y avances de los movimientos en este contexto del Tercer Movimiento de Rectificación?

La declaración de Marcos de que “no hay más grupos guerrilleros” en Filipinas es una gran mentira. Marcos hizo la declaración para satisfacer a sus amos imperialistas estadounidenses, que han estado vertiendo grandes cantidades de fondos en las operaciones de contrainsurgencia de las Fuerzas Armadas de Filipinas (AFP) durante los últimos años, con la vana esperanza de que puedan aplastar completamente al Nuevo Ejército del Pueblo (NPA), de modo que puedan hacer que las AFP títeres presten plena atención a apoyar los planes de guerra de Estados Unidos en el Indo-Pacífico.

Sin embargo, la declaración de Marcos de que “no hay más guerrillas” tuvo el efecto contrario. En los dos meses posteriores a la declaración, específicamente agosto y septiembre, han habido al menos 31 enfrentamientos armados entre las AFP y el NPA. (Véase el mapa adjunto). Esto se basa tanto en informes de campo del NPA como en declaraciones emitidas por las AFP. Al menos 13 soldados de las AFP murieron en acción, y muchos más resultaron heridos en acción durante estos incidentes armados. Por otro lado, 16 combatientes rojos del NPA fueron martirizados, incluyendo la muerte de dos combatientes del NPA hors de combat (fuera de combate), y cuatro muertos en un ataque de bombardeo aéreo.

Estos enfrentamientos armados desmienten claramente las afirmaciones de Marcos de que no hay más grupos guerrilleros en Filipinas. De hecho, el más alto escalón de las AFP ha ordenado a los batallones de combate de las AFP intensificar las operaciones contraguerrilleras con la esperanza de cercar y enfrentarse al NPA en batallas decisivas. Las AFP han concentrado de 4 a 5 batallones contra un pelotón o escuadras del NPA. Han llevado a cabo operaciones implacables, casi sin períodos de descanso, con la esperanza de desgastar al NPA.

La mayoría de las unidades del NPA han logrado mantenerse fuera del radar del enemigo gracias al secreto guerrillero y la disciplina militar. Algunas unidades del NPA, sin embargo, han sido detectadas y sometidas a operaciones de cerco por parte del enemigo. En respuesta, estas unidades del NPA han llevado a cabo contra-maniobras guerrilleras. Con el apoyo de las masas campesinas locales, se desplazan por los estrechos corredores entre las columnas enemigas o realizan ofensivas tácticas para romper el cerco del enemigo.

Para asegurar el éxito en superar las ofensivas del enemigo, las unidades del NPA están expandiendo y consolidando su base de masas. Están abriendo áreas completamente nuevas para ampliar aún más la base de masas del ejército del pueblo, así como recuperando antiguas bases, que se perdieron debido a errores pasados de auto-restricción, conservadurismo y permanencia excesiva en las montañas. Las masas se alegran de volver a ver a sus combatientes rojos.

Bajo la dirección del Partido, el NPA continúa perseverando el desarrollo de la guerra de guerrillas contra las fuerzas armadas fascistas, a pesar de haber experimentado retrocesos en los últimos años. Guiadas por el movimiento de rectificación, las unidades del NPA han sido reorganizadas y redesplegadas con el fin de priorizar el trabajo de masas y reconstruir su base de masas, que se había estancado debido a debilidades anteriores, y realizar ofensivas tácticas contra las unidades débiles y aisladas del enemigo. A pesar de las continuas ofensivas totales del enemigo, el NPA ha logrado éxitos iniciales en preservar sus fuerzas y reexpandir sus áreas de operación. Esperamos logros mayores en los próximos años.

Figura 1: Incidentes armados que involucran al Nuevo Ejército del Pueblo y las Fuerzas Armadas de Filipinas de agosto a septiembre de 2025

FFPS: Las actuales operaciones contrainsurgentes respaldadas por EEUU utilizan una amplia gama de tácticas para intentar confundir a la población: propaganda negra, noticias falsas, grupos de desinformación, revisionismo histórico… ¿Cuáles son sus efectos sobre el pueblo y cómo está luchando el movimiento contra ellas?

Tiene razón al señalar que el Estado fascista reaccionario emplea todo tipo de tácticas en el desarrollo de su guerra contrarrevolucionaria. Combina la guerra psicológica y las operaciones de inteligencia con sus operaciones de combate.

Las AFP invierten cientos de millones de pesos para establecer, entrenar y financiar operaciones de guerra psicológica en todos los niveles de mando, desde los más básicos hasta los comandos de área. Su objetivo es “controlar el espacio de información” para moldear o manipular la percepción y opinión pública. Imponen bloqueos informativos, impiden el acceso independiente a fuentes de información, especialmente en áreas rurales, sobornan o “hacen amistad” con medios de comunicación y sus reporteros, y así sucesivamente. Han formado unidades especiales bajo sus “relaciones cívico-militares” que se especializan en guerra psicológica y propaganda negra. Han realizado entrenamientos especiales sobre el uso de redes sociales para la guerra de información. Hace apenas unos días, las AFP impidieron que trabajadores de derechos humanos, defensores del medio ambiente y varios otros grupos llevaran a cabo misiones de investigación de hechos en la isla de Mindoro, la provincia de Rizal y otras partes del país.

En los últimos años, las AFP han intensificado sus operaciones de guerra psicológica para proyectar una imagen de superioridad militar abrumadora y crear la apariencia de victoria sobre el Nuevo Ejército del Pueblo (NPA). El objetivo es infundir el miedo entre las masas campesinas, paralizar su resistencia y evitar que apoyen la lucha armada revolucionaria.

El principal objetivo de las operaciones de guerra psicológica de las AFP son las personas, especialmente las masas campesinas y los pueblos indígenas en las aldeas rurales. Las AFP han sometido a miles de aldeas a la ley marcial. Han sometido a tácticas brutales de represión a cientos de miles de personas en comunidades rurales bajo la sospecha de apoyar a los combatientes guerrilleros. El pueblo está bajo acoso constante para ser obligado a “cooperar” con el ejército, forzarse a “limpiar su nombre” y “rendirse” bajo la amenaza de enfrentar cargos penales y prisión. Las masas enfrentan amenazas de asesinato extrajudicial por parte del ejército para presionar a sus hijos o hijas que están con el NPA a rendirse y abandonar la resistencia armada.

Intentan presentar una imagen impecable de las AFP para ocultar los abusos generalizados y las violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario cometidos en el curso de su brutal guerra de supresión. Al mismo tiempo, el ejército filipino promueve agresivamente propaganda anti-China para justificar su sumisión a los imperialistas estadounidenses, y su cooperación con el incremento de tropas estadounidenses en Filipinas, el preposicionamiento de equipo bélico estadounidense y los constantes provocativos y preparativos de guerra.

FFPS: Para quienes apoyan las aspiraciones del pueblo filipino por una paz justa y duradera, ¿cuáles son las formas en que podemos ser útiles para exponer este tipo de propaganda contrarrevolucionaria?

Hacemos un llamado a todos los amigos y simpatizantes de la lucha del pueblo filipino por una paz justa y duradera a que aumenten su conciencia y ayuden a exponer las operaciones de guerra psicológica y la represión política del régimen de Marcos y sus fuerzas armadas. Os instamos a monitorear de cerca la situación de los derechos humanos en Filipinas y a exponer todas las violaciones de los mismos ante la comunidad internacional.

Podéis formar grupos de trabajo o redes que presten atención específica a exponer la situación en provincias o áreas donde la represión política es particularmente grave, como en Mindoro, Rizal, Samar del norte, la isla de Negros, las provincias de Surigao y Agusan en la región de Caraga, Bukidnon, las provincias de la región de Davao, las provincias de Lanao y muchos otros lugares en prácticamente todo el país. También podéis establecer lazos online con organizaciones y comunidades locales. Asimismo, podéis exponer cómo las condiciones socioeconómicas del pueblo se ven agravadas por la represión militar, así como por los “proyectos de desarrollo” (incluyendo operaciones mineras, plantaciones, “energías renovables” y demás) que les arrebatan sus tierras.

Exponer la situación ante la comunidad internacional puede ayudar a fortalecer la lucha de las comunidades locales que están bajo el dominio militar. Además, podéis llevar a cabo campañas de información y presionar a los gobiernos extranjeros para que dejen de apoyar al régimen de Marcos en su guerra contra el pueblo.

FFPS: El uso generalizado por parte del régimen títere y las AFP de estrategias de comunicación en redes sociales para difundir propaganda negra parece haberse intensificado bastante en los últimos años. ¿Puede contarnos más sobre eso y cómo combate el movimiento revolucionario esta situación?

Como se explicó arriba, en los últimos años se ha producido una escalada significativa en el uso de las redes sociales por parte de las AFP y otras entidades gubernamentales para difundir propaganda fascista. Esto es particularmente dañino, ya que aprovecha la creciente dependencia de los filipinos de las plataformas de redes sociales para conocer noticias e información.

Las AFP han integrado las redes sociales en sus estrategias de guerra psicológica, aprovechando plataformas en línea con amplias audiencias para manipular la percepción pública y socavar la disidencia con amenazas de represalias armadas. Bajo diversas unidades de “operaciones cívico-militares”, se han establecido equipos especializados para gestionar actividades en línea, equipados con las herramientas y la capacitación necesarias para llevar a cabo operaciones de guerra psicológica en línea de manera efectiva. A lo que apuntan es a convertir a todas las fuerzas armadas en un ejército de trolls. Su personal recibe incentivos para participar en actividades en línea dando “me gusta” y “compartiendo” publicaciones que se alineen con las narrativas fascistas. Además, reciben compensación económica por copiar y pegar comentarios para promover puntos de vista específicos.

El movimiento revolucionario combate activamente las operaciones de guerra psicológica en línea de las AFP mediante una variedad de estrategias, subrayando la necesidad de promover y difundir noticias e información veraz para contrarrestar las mentiras y la propaganda fascista. Un desafío importante surge del hecho de que las principales plataformas de redes sociales, como Facebook, Twitter y YouTube, categorizan a las fuerzas revolucionarias en Filipinas como “organizaciones e individuos peligrosos”, lo que conduce a una censura estricta del contenido revolucionario, especialmente el que promueve la causa justa de la resistencia armada del pueblo. También existen algoritmos que aparentemente están diseñados para restringir la visibilidad de los mensajes revolucionarios, lo que contribuye aún más al panorama de desinformación dominado por la propaganda fascista.

El movimiento revolucionario responde a esta censura en línea adoptando métodos flexibles e innovadores para sortear las restricciones y ayudar a asegurar que sus perspectivas lleguen a estas plataformas. Esto incluye el uso de cuentas alternativas y la creación de contenido atractivo que audiencias más amplias puedan difundir. También tenemos que utilizar más otras plataformas como Telegram o Discord.

FFPS: Un nuevo aspecto de las operaciones de contrainsurgencia es el uso de nuevas tecnologías de guerra, como la guerra cibernética, los drones o la Inteligencia Artificial. ¿Cómo están armados los revolucionarios para combatirlas?

Parafraseando a Mao Zedong; las armas, el equipo, las tecnologías y demás son importantes en la guerra, pero lo que es más importante son las masas. En los últimos años, las fuerzas armadas reaccionarias, con el apoyo de los imperialistas estadounidenses, han intensificado el uso de drones para vigilancia térmica, óptica y electrónica, combinados con rastreadores GPS de diversos tipos, microcámaras, cazas, helicópteros para ataque y transporte, bombas de 500 libras y artillería, exhibiendo su superioridad militar.

De hecho, al utilizar equipos avanzados y una fuerza militar abrumadora, han infligido daños significativos al ejército del pueblo, especialmente a las unidades del NPA que permanecen acampadas en bases montañosas durante largos periodos de tiempo. Sin embargo, esto también ha provocado la dependencia de las tropas de las AFP de la tecnología y los equipos avanzados, que no siempre funcionan en las duras condiciones de la guerra de guerrillas y contraguerrilla.

El NPA ha ido adaptando constantemente tácticas y medidas para impedir que el enemigo utilice efectivamente estos equipos avanzados contra sus combatientes guerrilleros, incluyendo la detección de rastreadores GPS que las AFP intentan desmontar y ocultar dentro de las unidades del NPA. Los combatientes guerrilleros han adaptado protocolos de seguridad para contrarrestar la vigilancia térmica, óptica y electrónica del enemigo y mantener la clandestinidad para las operaciones guerrilleras. Estas medidas, en su mayoría pasivas, pueden fortalecerse aún más con el uso de equipos de contrainteligencia, que el NPA espera adquirir de amigos y otras fuentes.

En el análisis final, sin embargo, es el apoyo y la participación del pueblo el factor más crítico que determinará el resultado final de la guerra. Cualquier superioridad en términos de armas y tecnología que posea el enemigo se vuelve inconsecuente frente a la participación popular de las amplias masas en la guerra de guerrillas. A través de sus unidades de milicia y de autodefensa, las masas campesinas pueden participar efectivamente en la guerra de guerrillas junto a las unidades guerrilleras del NPA.

Incluso el respaldo financiero y militar masivo proporcionado por los imperialistas estadounidenses a las AFP no puede compararse con la determinación del pueblo de luchar por todos los medios posibles para acabar con el opresivo y explotador sistema semicolonial y semifeudal. Las amplias masas del pueblo son la fuente que proporciona al ejército del pueblo un flujo interminable de combatientes que poseen un profundo sentido de compromiso y determinación para luchar y alcanzar la victoria.